Soy una mujer joven que lleva 8 años de ser cristiana y aunque mis intensiones de seguir y amar a Jesucristo durante todo este tiempo han sido reales y sinceras, hasta ahora puedo decir que me he convertido realmente. Eso es porque hasta ahora he dejado verdaderamente el pecado atrás por amor a Cristo y Él me ha convertido en una nueva criatura no solo para darme salvación sino también libertar y una nueva vida como Él la ha deseado siempre para mi.

Vengo de una familia en donde mis padres siempre han vivido juntos, soy la hermana mayor. Lastimosamente solo mi madre a perseverado en la fe, mi padre no, aunque se conocieron siendo ambos cristianos. Mi padre se ha esforzado por darnos todo lo que hemos necesitado, pero sus infidelidades y carácter fuerte y exigente dejaron mucha huella en mi durante mi crecimiento y el desarrollo de mi identidad y valor como mujer.

Fui una niña cristiana que amaba mucho a Dios pero en la adolescencia dejé de asistir a la iglesia ya que el entorno era solo de adultos y no me motivaba mucho ir a la iglesia. Fue una etapa muy oscura en mi vida donde trataba de ser la mejor en mis estudios y de hacer todo lo que se me pedía para obtener la aprobación y aceptación de mi padre, pero nada de lo que hacia era suficiente para el, teniendo tendencias depresivas durante estos años .

Como toda adolescente empecé a sentir los cambios en mi cuerpo y a fantasear con el príncipe azul que si me amaría tal y como soy esas fantasías provocaban gran necesidad sexual en mi. Lo que me llevó desde muy temprana edad a aprender a autosatisfacerme, y he estado en ese ciclo  de pecado todos estos años.

Cuando acepté al Señor Jesucristo  lo hice de todo corazón, pero cometí el error de hacerme novia rápidamente con un muchacho de la iglesia, ninguno de los dos esta preparado para llevar un noviazgo de la manera correcta. El ha sido mi único y primer novio hasta el momento, aunque nunca tuvimos relaciones sexuales si teníamos largas sesiones de besos y empezamos a frotarnos con ropa. Aunque después de hacerlo me sentía muy culpable, no parecía ser tan malo porque no era tener relaciones sexuales y nunca nos vimos desnudos en ese momento yo no lo veía como pecado, pero aun así era una actividad sexual y por lo tanto era fornicación.

La relación terminó unos cuantos meses después, y aunque una parte de mi ya no quería nada con el  porque sabia que me hacia daño estar en esa relación, el me buscaba para que fuéramos amigos y ver si en un futuro se reiniciaba la relación y en ese estado de ser amigos para ver si se daba algo mas pasaron 4 años. Llenos de mucho dolor, inseguridad y tristeza,  donde me alejaba de el y el me volvía a buscar diciéndome que tal vez  yo seria esa persona ideal para el, pero no se concretaba nada. Por lo cual buscaba autosatisfacerme física y sentimentalmente con fantasías sobre mi ex y yo si estuviéramos casados, hasta el día que le puse un alto de que ya no podía seguir así por que me hacia mucho daño y a los poco días el comenzó andar con otra persona.

Quedé  devastada y muy herida, y hasta ahí fui consciente de toda esa inseguridad y necesidad de aceptación que tenia. Comencé a acercarme mucho más a Dios, aunque ya era una cristiana muy activa en la iglesia sabia que estaba mal y que necesita una trasformación en mi vida, no solo porque en el fondo  vivía de manera infeliz sino porque eso también frenaba mi ministerio y llamado a servir ayudando a otras mujeres a conocer a Jesús.

Comencé a luchar por dejar el habito de la autosatisfacción pero siempre fue con mis propias fuerzas y no lo conseguía, empecé a conocer otros chicos con los cuales alimentaba más y más esas fantasías románticas. Por 3 años mas seguí en ese circulo vicioso de buscar y dejar el pecado pero seguir estancada en el, hasta hace unos 10 meses que empecé a salir con un chico que parecía ideal para mi , pero mi comportamiento con el empezó ha ser de celos extremos y de posesión , así que no se dio nada con el, por que yo sabia que no estaba bien y necesitaba alejarme.

Durante esa época comencé a tener problemas de salud y al ir al medico me indicó que tenia desajustes hormonales y  fue muy enfáticó en que decir que el ser virgen a una edad adulta era malo para mi salud y que todo ese desajuste me daría problemas para ser máma. Esa presión solo se sumó a la gran presión de mi entorno por mi constante estado de soltería a mis veinti tantos años y no tener ni siquiera novio. Fue en ese momento de mucho dolor que pude ver atrás y decir ya no podía más con eso, no podía seguir llevando mi vida de esta manera, sentí que todos esos años desde mi adolescencia había estado esperando que el amor de un hombre me validara y me llenara para ser feliz, a pesar de ya conocer el amor de Dios.

Así que decidí entrar a Libres en Cristo por una predica del Pastor Ricky Marroquin y comenzar mi proceso de restauración no solo para dejar el pecado de la autosatisfacción atrás que me encadenaba y me impedía tener una verdadera comunión con Dios, sino también para ser sanada de mis heridas emocionales del pasado  y para tener una identidad como mujer fundamentada en Cristo.

Hoy me siento una mujer nueva realmente, hoy siento que si he nacido de nuevo, pero para eso tuve que entender que no era un trabajo mio, sino que tuve que soltar mi orgullo y confiar plenamente en Dios diariamente. Solo su Espíritu Santo puede darnos esa Libertad y solo mediante la comunión con Él podemos cada día vivir como Él quiere que vivamos, dándole el primer lugar a Dios (vida devocional) y  cortando toda fuente que nos incentiva al pecado radicalmente(en mi caso lobos, películas, series, música románticas e incluso personas no correctas, parecían cosas inofensivas pero que empujaban a fantasear y por ende a pecar)  y enfocándonos en amarlo a El.  Ya no me preocupa mas mi vida sentimental amorosa se que si es deseo de Dios darme un compañero de vida para cumplir sus propósitos en El, lo hará en su tiempo, pero ya no me siento incompleta porque Dios me llena con su Amor y Gozo para vivir en adoración solo a El como Hija suya. Doy gracias a Dios por Glorificarse en mis debilidades, solo su Gracias pudo trasformar mi vida.