Soy un chico de 20 años, el cual como todos, luchaba contra problemas increíbles, por giros de la vida tuve la oportunidad de volverme popular e influir en medios nacionales y redes sociales. Por lo tanto a pesar de que crecí en un hogar cristiano y me inculcaron todos los valores de la iglesia, el pecado estaba en mi, mirando pornografía leve desde niño hasta mi adolescencia, por supuesto que traté de dejarlo muchísimas veces, dándole un “giro circular” pues me arrepentía – le pedia perdón a Dios – volvía a pecar .

Además de tener un problema con el sexting (conversaciones, fotos y videos relacionados a contenido sexual entre 2 personas via internet), lo cual mas me hundía y me arrastraba mas al pecado, ese era mi punto débil. Lo sabia y lo alimentaba mas, me consumió tiempo, energía y horas, además de provocarme lesiones en mi cuerpo a causa de tantos actos inmorales.

Tuve que tocar fondo para saber que Cristo siempre estuvo conmigo en este proceso, conocía de Libres en Cristo desde hacía varios años, pero pensé que podría salir por otros medios. Le hablaba a diferentes personas y era temporal ese sentimiento hacia Dios. Hasta que dije ya no mas y supe que esta era mi ultima carta para salir de ello, si no sabia que seguiría igual.

El principio no fue fácil, pues a la primer semana volví a caer y trataba de ocultar lo malo, pero fue allí cuando mi mentor me aclaró muchísimo sobre las situaciones de mi vida y llegué a comprender que yo no era el centro de atención y el mundo no giraba para mi, tuve que eliminar muchos obstáculos permanentemente y gracias a Dios, esto me ayudo a salir adelante.

Dios se ha manifestado en mi vida de una manera sobrenatural bendiciéndome grandemente en el área laboral, deportiva y emocional, ese vacío y soledad se llena con Dios, y sobre todas las cosas haciendo la voluntad de Él, la cual es su Palabra.

Sin duda alguna me siento mejor, es un alivio saber que pueden revisar mis redes y no encontraran nada comprometedor, además que comprendí que una vida devocional con Dios es lo mas importante en mi vida. Gracias a Dios, al Ministerio Libres en Cristo, a Alex mi mentor y Javier Crespo (mi CDR y padre) por ayudarme en un proceso que parecía imposible vencer.